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Latinos justifican altos costos de salud en Europa a cambio de oportunidades

Por IVETTE LOPEZ
EL NUEVO SOL-SALUD

Para algunos de los latinoamericanos viviendo en Alemania, el alto precio de salud vale la pena.

Es una mañana nublada en el centro comercial de Venlo, Holanda. Alrededor hay tiendas de ropa, zapatos, y una inmensa cantidad de cafés en los cuales se encuentra gente charlando, fumando y escuchando las flautas típicas de una región muy lejana: Ecuador.

Carlos Chacón, músico ecuatoriano, toca canciones ecuatorianas y versiones de canciones americanas. Tiene viviendo 16 años en Alemania. Foto: Ivette Lopez

Carlos Chacón, músico ecuatoriano, toca canciones ecuatorianas y versiones de canciones americanas. Tiene viviendo 16 años en Alemania. Foto: Ivette Lopez

Carlos Chacón es uno de dos músicos ecuatorianos que se presentan en Venlo los fines de semana. El se mudó a Europa después de una oportunidad de viajar a Suiza para una presentación. Originalmente del Ecuador, tiene viviendo 16 años en Alemania.

“Musicalmente, me gustó mucho como es Europa. Luego tuvimos la oportunidad de viajar a Alemania, donde me quede, prácticamente”, dice Chacón.

Para él, la cultura, comida y costumbres toman un tiempo para adaptarse. Pero en cuestiones de salud, Europa también tiene un sistema muy distinto al estadounidense o al latinoamericano.

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En específico Alemania, que es el país donde él reside, se gastan entre $3,000 a $4,000 per capita a través del país según la Organización Mundial de la Salud . En un artículo publicado por la Radio Pública o NPR, calcularon que en Alemania se gasta aproximadamente el 8 por ciento del sueldo en seguros médicos. La gente aporta este porcentaje a través de sus trabajos, y los jefes aportan otro 8 por ciento.

Si una persona gana más de $72,000, tiene la opción de comprar un seguro a través de una organización lucrativa en donde le pueden ofrecer otras opciones, aparte de las que se ofrecen con los seguros ofrecidos por organizaciones no lucrativas. Aunque el gobierno no esta directamente a cargo de los costos de seguros médicos, sí se asegura que estas compañías hagan sus coberturas justas en base al sueldo del asegurado.

Como Chacón trabaja por su propia cuenta, él paga un seguro médico privado, que suelen ser mas caros que los seguros ofrecidos por las organizaciones no lucrativas. Gasta aproximadamente 25 por ciento de su sueldo en seguros médicos.

“Si un latino está en condiciones ilegales, pienso que sí es un problema”, asegura Chacón. “Los costos de medicina o visitas al médico son muy altos. Pero si tienen todo en regla, no hay absolutamente ningún problema”.

Una de esas personas es César Llontop. Originalmente de Perú, él se mudó a España hace 11 años, y vivió cinco años como indocumentado en ese país. Su oficio era de vendedor ambulante.

“Sin documentos, la gente te quiere explotar”, dijo Llontop. “Quieren pagarte lo que sea, trabajas muchas horas y te pagan poco”.

Llontop compara al sistema de salud de Alemania y España, diciendo que aún sin documentos, el tenía acceso gratuito a médicos en España. Ahora en Alemania, trabaja medio tiempo haciendo la limpieza de un centro comercial y tiene que pagar una tarifa alta en seguros médicos cada mes.

“Eso yo lo veo un pequeño hándicap en comparación de España”, dijo Llontop. “Yo ahora mismo estoy pagando un seguro por cuenta propia que es un aporte de 150 euros mensuales”.

Para Llontop, que dice ganar 500 euros mensuales en el trabajo de medio tiempo, 150 euros es un precio alto a pagar. Pero Llontop dice que las oportunidades en Alemania sobrepasan el precio de la salud. Espera obtener una carrera técnica, aprender el idioma y así, poder sobresalir en el país teutón.

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La epidemia nutricional afecta a los latinos

Según el CDC, o el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, la primera causa de muerte en latinos son las enfermedades del corazón.  

Foto de Manuel Morfín/ El Nuevo Sol

Por JOANNA RENTERÍA
EL NUEVO SOL-SALUD

“Simplemente, comencé una dieta a base de plantas… cambió mi metabolismo completamente y perdí 24 libras…”, mencionó el ex presidente Bill Clinton.

Clinton tenía fama de tener debilidad por la comida chatarra. A Clinton le gustaban las hamburguesas, las papas fritas y la pizza. Sin embargo, en una entrevista con CNN, el ex presidente le contó al periodista Wolf Blitzer sobre su nueva dieta vegetariana, dieta que según él le ha salvado la vida.

“Investigué y encontré información que decía que, desde 1986, el 82 por ciento de la gente seguía una dieta a base de plantas, sin productos lácteos, sin carne… el 82 por ciento de la gente que lo ha hecho, comienza a curarse”, dijo Clinton en la entrevista. “Su bloqueo arterial se limpia, y los depósitos de calcio alrededor de su corazón se disuelven”.

No fue sino hasta después de sufrir casi un ataque al corazón en el 2010 cuando Clinton decidió cambiar su alimentación. El cambio se notó inmediatamente. Clinton, de 66 años, perdió 24 libras y regresó al peso que tenía en la preparatoria.

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La mala alimentación y la obesidad incrementan el riesgo de contraer varias enfermedades, particularmente enfermedades del corazón, la diabetes y ciertos tipos de cáncer. La obesidad es causada principalmente por el consumo excesivo de comida, falta de actividad física y predisposición genética

Según el CDC la primera causa de muerte entre los latinos en Estados Unidos está relacionada con la cardiopatía, o enfermedad del corazón.

Algunos doctores aseguran que la obesidad no es causada tanto por las grasas sino por el consumo excesivo de carbohidratos refinados.

Robert Krochmal, Photo de Karla Henry/El nuevo sol

Robert Krochmal, médico especializado en nutrición y cuidado familiar.
Foto de Karla Henry/El Nuevo Sol

“Yo pienso que la cosa más importante en una dieta saludable es saber qué azúcar y qué carbohidratos, especialmente los carbohidratos refinados como harina blanca, hacen más daño”, explica el doctor Robert Krochmal, médico especializado en nutrición y cuidado familiar en Woodland Hills, California.

Harina blanca, arroz blanco, jugos artificiales, dulces, papas fritas procesadas, frutas y verduras enlatadas, son algunos de los carbohidratos refinados.

Con una de cada cuatro personas en el país identificadas como obesas, el doctor comenta que la manera de luchar en contra de la enfermedad no es haciendo ejercicio.

“El ejercicio no es la manera de perder peso”, dice Krochmal. “No estamos dando la información correcta”.

Krochmal agrega que el ejercicio es bueno para el estrés, y para prevenir enfermedades del corazón, pero la solución contra la obesidad empieza con una dieta saludable.

De acuerdo con el CDC, 40 por ciento, o dos de cada cinco de los latinos son obesos.

Un estudio de la Oficina del Censo titulado “Ingreso, Pobreza y Covertura Médica en los Estados Unidos: 2008″  indica que por razones económicas, la mayoría de los latinos en Estados Unidos se establecen en lugares de bajos recursos saturados de restaurantes de comida rápida, mercados o bodegas. Sitios que en la mayoría de los casos, no ofrecen comidas saludables.

“No hay opciones saludables cuando vas al súper o a ‘Food for Less’”, dice Linda Álvarez, profesora de estudios centroamericanos de la Universidad Estatal de Northridge (CSUN). “Son productos que están llenos de azúcar, están llenos de sal, son artificiales”.

Verduras/ Mercado

Foto de Manuel Morfín/ El Nuevo Sol

Álvarez comenta que es cuestión política y también, para ella, una lucha social. “Por esa razón, deberíamos luchar por cambiar”, dice.

Para Álvarez, la lucha comenzó cuando se convirtió en vegetariana. Lucha que ha continuado por ya diez años. La vegetariana, de origen costarricense, opina que entre más se preocupe la gente por su salud, más problemas serán resueltos.

Esto es algo que el ex presidente Clinton pudo comprobar de primera mano.

“Mis exámenes de la sangre han salido bien, mis signos vitales están bien, y aunque ustedes no lo crean, tengo más energía”, comenta Clinton.

Una dieta vegetariana no sólo le ayudó a bajar de peso, sino que también le ha cambiado su vida.

Profesora adopta el veganismo por razones éticas y de justicia alimentaria

Este año, el CDC reporta que el 43% de latinas en este país padecen de obesidad, siendo el segundo grupo más obeso en Estados Unidos, después de las afroamericanas. 

Pofesora de CSUN, Linda Álvarez
Photo by: Joanna Renteria

Por JOANNA RENTERÍA
EL NUEVO SOL

“¿Qué vas a comer? Aire?!” Fue la respuesta de la familia de Linda Álvarez, después de contarles que ya no comería carne ni ningún producto derivado de los animales.

Álvarez de 35 años es profesora de Estudios Centroamericanos en la Universidad Estatal de California en Northridge. Por diez años, la costarricenseamericana, ha seguido la dieta vegetariana. Los últimos cuatro años, ha seguido una dieta más estricta, la dieta vegana.

Un vegano, o vegetariano estricto, no consume ningún producto que provenga de animales.

Fue a la edad de 25 que la costarricense se encontró con un artículo donde conoció más sobre el maltrato a los animales. Fue ese artículo que la motivó a educarse sobre el tema.

“Comencé a leer muchos libros y articulos que tienen que ver con la salud, que tienen que ver con el tratamiento de los animales”

Aunque Álvarez creció en Los Ángeles, California, los platillos que acostumbraban a comer en casa, tenían una gran influencia costarricense, como el gallo pinto que es la combinación de arroz y frijoles, o los llamados moros y cristianos. Igual que olla de carne, un caldo muy típico de Costa Rica, que es una combinación de verduras con carne.

El cambio de alimentación no fue fácil para la costaricienseamericana, pero es algo que de lo que se siente muy apasionada.

Desde el 2009, Álvarez dedica su tiempo a salvar animales domésticos y a trabajar como voluntaria en “Farm Sanctuary”, un albergue para todo tipo de animales.

De acuerdo con “Farm Sanctuary”, en el 2007, el 95% de las gallinas que proveen millardos de huevos para el consumo anual, pasan la vida enjauladas, muchas veces sin poder moverse ya que de cinco a diez gallinas comparten la misma jaula.

En el 2010, se sacrificaron casi 35 millones de vacas en Estados Unidos.

El problema, además del maltrato a los animales, según Álvarez, es que la carne viene enferma e inyectada con hormonas.

“Esta dieta vegan es motivada por razones de salud y también razones políticas y económicas”

Álvarez, quien creció dentro de comunidades latinas, comenta que las opciones nutritivas no están disponibles. Es una cuestión política que está afectando a estas comunidades gravemente.

“Estamos viendo problemas que no teníamos antes”,agrega Álvarez.

Este año, el CDC reporta que el 43% de latinas en este país padecen de obesidad, siendo el segundo grupo más obeso en Estados Unidos, después de las afroamericanas.

Álvarez se alimenta con vegetales, frutas, muchas lentejas, frijoles, y granos. Comidas que no cuestan mucho dinero y que son mucho más saludables que la comida rápida, o la comida artificial.

“Muchas de las injusticias que sufrimos en las comunidades es por lo que comemos y por lo que no comemos”, comenta la costaricienseamericana.

Para Álvarez la justicia social empieza con la protección de los derechos de los animales, el acceso a la salud y la buena alimentación.